sábado, 5 de febrero de 2011

NUEVOS VIENTOS EN LA S.A.D.E



El titular de la SADE, ALEJANDRO VACCARO dispara contra las gestiones anteriores y presenta los nuevos proyectos de la institución: derechos de autor colectivos, una radio, un museo, y una universidad de letras.

POR Guido Carelli Lynch - gcarelli@clarin.com


La primera comisión directiva de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) estaba presidida por Leopoldo Lugones. Su vicepresidente era Horacio Quiroga, su secretario, el editor Samuel Glusberg; el tesorero, Manuel Gálvez. Entre los vocales se contaban a Ricardo Rojas, Enrique Larreta y Jorge Luis Borges, que después presidiría la institución.
Todos ellos construyeron el prestigio que alguna vez tuvo la SADE. Hace tiempo, sin embargo, que los miembros de su comisión directiva son ignotos para la mayoría (incluso entre los escritores).
Desde diciembre de 2008, Alejandro Vaccaro es su presidente y pugna por devolverle un poco de orgullo –de dignidad, al menos– a la primera institución creada para defender los derechos de los escritores argentinos.
“Cuando asumimos había una deuda de un millón de pesos. Esta casa estaba embargada, se había hecho ya una tasación para rematarla y teníamos diversos juicios que afrontar”, dice Vaccaro. Lo dice en “esta casa” de la calle Uruguay, que no es otra que la que eligió el mismo Lugones para vivir, adquirida por la institución en 1971. Entre los planes de la gestión anterior –acusa Vaccaro– estaba todo listo para venderla por 1,7 millones de dólares. La casa –un edificio francés de principios del siglo pasado– está tasada en US$3,6 millones. Hoy, asegura Vaccaro, contador público, empresario, escritor por vocación, coleccionista y biógrafo de Borges, las cuentas están saneadas y la SADE cuenta con 6500 socios en las 75 filiales de todo el país. “Desde afuera veíamos que la SADE se había convertido en una suerte de geriátrico literario ”.

Con este panorama, apuesta fuerte y pretende avanzar en una ley de derechos colectivos, una herramienta parecida a la que utiliza la Sociedad Argentina de Autores y Compositores (SADAIC) para cobrarles a las radios o a cualquier discoteca que pase música con copyright.

El 9 de abril, en Carlos Paz, luego de la reunión con los directores filiales de la SADE en todo el país –apuesta– la iniciativa tomará otro impulso. “Lo máximo que gana un escritor del precio de tapa de un libro es el 10 por ciento. El resto se lo llevan editores, libreros y distribuidores. Y una de las tareas centrales de la SADE es dignificar la tarea del escritor, que es muy vapuleada”, insiste.

¿En qué consistirá una ley que contemple los derechos de autor colectivos? Toda vez que en una radio se lee un poema, un fragmento de un libro, un texto, la radio se está enriqueciendo con la lectura de un texto que lo creó otra persona; y esa persona está en la casa muerta de hambre porque no tiene para comer, mientras otro se enriquece reproduciendo el material que creó esa persona. Eso es piratería.

También estamos trabajando con el tema de los derechos reprográficos (fotocopias) que acá recauda CADRA. Por ahora son cheques chicos, pero en la medida que la recaudación crezca, va a haber más plata para los autores y editores. En España, por ejemplo, CEDRO, que es la símil de CADRA, recauda 36 millones de euros por año.

¿Esa instancia no serviría para presentar un reclamo conjunto con la Sociedad Argentina de Escritoras y Escritores (SEA)? Nunca lo charlamos, pero puede ser. De todos modos, a mí me parece que ocupamos espacios distintos con la SEA.

¿Por qué? Porque la SEA ocupa un espacio más ideológico. Ellos marcan una línea ideológica en todas sus expresiones, cosa que nosotros no hacemos. La SEA está claramente identificada con una posición política. La SEA nació por el pésimo comportamiento de la gestiones anteriores de la SADE.

Entre sus proyectos figura abrir una radio.

En el quinto piso (subalquilado por la gestión anterior), vamos a construir los estudios para hacer una radio de las letras. Esperamos empezar con las obras en marzo.

¿También trascendió que construirán un museo? Todo lo que la SADE posee tiene que servir para la comunidad. La idea es exhibir principalmente los más de 2 mil manuscritos (de Alberdi, Rubén Darío y Pizarnik, entre otros) que encontramos en los sótanos de la SADE. Estamos analizando algunos sponsors.

¿Cómo será la Universidad? Igual que el museo, tenemos que conseguir patrocinadores. Tendrá 5 pisos, 3500 metros cuadrados y funcionará en nuestra sede de México 524 (un terreno donde hoy funciona un garage explotado por la institución). Pensamos hacer una universidad con fuerte contenido en la literatura argentina y en la lengua española. Sin descuidar la literatura universal, que es fundamental. Será privada. Hay mucha gente que reclama más información sobre ciertos autores argentinos. Y creo que eso lo tenemos que hacer nosotros, que somos la Sociedad Argentina de Escritores, ¿no?

S.E: Sin duda, nuevos vientos soplan en la SADE.

FUENTE:http://www.revistaenie.clarin.com/literatura/SADE-convertido-geriatrico-literario_0_419358255.html

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