viernes, 2 de diciembre de 2011

EL MACRISMO PUDO IMPONER SU PROYECTO CON ALGUNAS VARIANTES



El jueves 1/12 el macrismo intentó aprobar una reforma al sistema de nombramientos y ascensos de los docentes porteños pero no logró imponer totalmente su proyecto para eliminar las Juntas de Clasificación, que son los organismos integrados por educadores y representantes estatales que hasta ahora se encargaron de los concursos y ascensos del sector.
El Pro tuvo que negociar con otros bloques y apoyó, con modificaciones, la iniciativa de Sergio Abrevaya, de la Coalición Cívica, que reduce la cantidad de juntas de 14 a 7, y el número de integrantes y sus atribuciones.
Los gremios, rechazaron el proyecto acordado.
El eje del debate, desde que el PRO presentó su proyecto para eliminar las Juntas, hace dos meses, el dilema: si las juntas mixtas con mayoría docente o una oficina única dependiente del Ministerio de Educación.
La sesión estaba convocada para las 15.30, pero por diversos motivos, comenzó recién a las 21.30hs.
En el interior del recinto, esperaba un importante grupo de empleados y asesores del Ministerio de Educación porteño. Cuando el diputado “Tito” Nenna percibió que no había docentes en las barras, pidió el ingreso de dos delegados por sindicato, lo que fue concedido por el presidente del cuerpo, Oscar Moscariello. Mientras maestros acompañaron desde afuera la votación, sin poder participar de la sesión.
Se repudiaron las agresiones a legisladores y empleados del cuerpo por amplia mayoría, pero el PRO se negó en primera instancia a tomar la misma actitud contra el ataque que sufrieron los docentes que se manifestaban frente a la Legislatura. Luego de dos horas de debate, finalmente accedieron a repudiar también esa actitud.
A continuación, Abrevaya logró que se aprobara un proyecto de declaración en la que se le pide al gobierno de Mauricio Macri que revea los descuentos por los paros.
La primera en hablar fue Morales Gorleri, quien explicó por qué el PRO encaró su ofensiva contra las Juntas docentes, aduciendo que en algunas se producían retrasos en los concursos que obligaban a hacer titularizaciones masivas cada dos o cuatro años. Se refirió a supuestas arbitrariedades en el armado de las designaciones. Y dio apoyo final al proyecto de Abrevaya.
Laura García Tuñón (Proyecto Sur) expresó su rechazo a la iniciativa consensuada en nombre de los gremios docentes (de los que proviene) y argumentó que el proyecto no fue discutido en las escuelas por los maestros, como sí ocurrió en 1985, cuando se discutió el Estatuto del Docente y que se estaban vulnerando los derechos que consiguieron y que la dictadura militar había avasallado.
Argumentos similares esgrimieron otros tres legisladores de extracción docente: María Elena Naddeo (Frente Progresista Popular) , Delia Bisutti (Solidaridad e Igualdad/Nuevo Encuentro) –le reprochó al PRO no haber hecho nada durante cuatro años para hacer que las juntas, que no funcionaban bien, lo hicieran– y Tito Nenna (Encuentro Popular para la Victoria), advirtió: “Es muy llamativo que se logre un consenso con dos proyectos que nunca fueron presentados, de dos diputados que en unos días dejan sus bancas”. Se refería a Abrevaya y a Diego Kravetz, autor de otro proyecto alternativo.
Abrevaya dijo que desde el inicio propuso un texto de consenso para evitar que se aprobara la eliminación de las Juntas porque no estaban todas mal, pero consideró que había que hacer correcciones. Expresó haberse comprometido con los gremios a que las juntas debían mantener el poder de decisión sobre la designación de los docentes.
El proyecto de Abrevaya, que terminó apoyando el PRO, con algunas modificaciones, propone la creación de una Comisión de Registro y Evaluación de Antecedentes Profesionales (Coreap) –con tres integrantes designados por el Ejecutivo, con acuerdo de la Legislatura–, a la que se le traslada la responsabilidad de clasificar a los docentes, por orden de mérito, de acuerdo con sus títulos y antecedentes. Se crea además el Legajo Unico Docente, que centraliza la información de cada maestro y facilita la actualización de datos.
En cuanto a las juntas, deben dar conformidad al puntaje otorgado a cada docente, fiscalizar los listados y proponerlos a consideración del ministro.
De acuerdo con el primer borrador que debía debatirse en particular, 5 de las 7 juntas estarán integradas por cinco miembros (en lugar de los nueve actuales), tres elegidos por los docentes y dos designados por el ministerio.
Las otras dos (de nivel primario y medio) tendrán 8 miembros, 6 elegidos y 2 designados.
El proyecto Abrevaya obtuvo 30 votos a favor, 27 en contra, 2 abstenciones, 1 ausente.
Por otra parte, son para destacar y repudiar los acontecimientos de violencia frente a la Legislatura que se dieron durante la mañana y la noche.
Cerca del mediodía un grupo de barras bravas que bajaron de tres micros con las caras cubiertas, palos, cadenas y facas, con la connivencia de custodios del Palacio. Para despistar, portaban una bandera con pintadas en contra del jefe de Gobierno porteño y su ministro de Educación: “Macri y Bullrich = Dictadura”. Incluso cantaron consignas contra el líder del PRO.
Irrumpieron en una entrada lateral de la Legislatura porteña desarmando un abrazo simbólico a la misma, lanzando patadas, piñas y amenazas, tres maestros resultaron heridos y la legisladora macrista Morales Gorleri denunció que fue golpeada y arrojada al piso por los manifestantes.
El hecho será denunciado ante la Justicia por los gremios, ya que los docentes tienen material fílmico de la patota y las patentes de los micros que los llevaron, además, responsabilizaron al gobierno porteño y el viernes 2 uno de los gremios, Ademys, hizo un nuevo paro en repudio de los hechos ocurridos.
La zona, coincidieron varios gremialistas, fue liberada previamente por la policía Metropolitana.
Robaron a comerciantes y golpearon a camarógrafos y fotógrafos.
Durante la protesta se encontraban en el mismo sitio los integrantes del Sindicato de Vendedores Ambulantes (Suvara) calmó los ánimos. Estaban allí para frenar un proyecto que les impide la venta para subsistencia y, al igual que los maestros, colocaron una carpa sobre la calle Perú. Según comentó un gremialista docente, fueron ellos lo que ultimaron a la patota. “Si no se van en un minuto y medio, los molemos a palos”, les habrían dicho a los muchachos, que no lo dudaron mucho. Uno, por handy, pasó la nueva ubicación de los tres colectivos, en la Avenida Sáenz Peña y Florida.
Cuando se fue la patota, apareció la Policía Federal. Algunos docentes insistían en que los atacantes pertenecían a segundas líneas de las barras bravas de Boca y de Chicago.
Oscar Coronel, de Suvara, aseguró que en un primer momento, desde las oficinas de prensa del gobierno porteño trataron de instalar la idea de que la pelea ocurrió entre los manteros y los docentes. “Hicimos una conferencia de prensa conjunta para negarlo”, dijo el gremialista.
Finalmente, y para concluir el relato de lo ocurrido, es importante señalar, que TODOS los docentes porteños recibieron una quita del 15% de sus salarios, efectivizados en el cobro del 1 de diciembre, independientemente de su adhesión a los paros realizados en octubre y setiembre.


Desde Sintonía Educar, nos solidarizamos con los maestros y profesores, repudiamos los hechos de violencia ocurridos, calificándolos como una provocación más a la vulneración de derechos de los educadores, sumada al descuento en los salarios ignorando el derecho constitucional que como trabajadores les corresponde y por supuesto a alertar nuevamente sobre el proyecto político educativo neoliberal contra la escuela pública que el gobierno macrista va a intentar profundizar durante su mandato.

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